Una
persona a la que admiro muchísimo me comentaba una vez que hasta el último año que trabajó (ya está felizmente jubilada) estuvo preparándose material distinto. No podía concebir de otro modo la enseñanza y le parecía normal que cada año tuviera que reinventar los mismos temas: es la sal de la vida.
Para mi fortuna tengo la misma sensación. Cada año toca volver a encontrar el camino, pues los árboles del bosque son distintos: han cambiado los alumnos, las circunstancias, nosotros mismos. Cada principio de curso me acuerdo de esa conversación cuando me agobio al principio de curso hasta organizarme de nuevo el planteamiento de cada materia y me recuerdo que se trata de eso, de aprender cada día un poco más. En eso estoy.
Con
Cultura Clásica no he tenido más opción. El curso pasado tenía asignada las dos horas semanales en el aula de informática, así que todas las actividades se realizaban en red. Este curso nos han asignado una sala de proyecciones, con pantalla y cañón, así que volvemos a usar cuadernos para componer nuestro propio libro de texto, sumando actividades y apuntes elaborados entre todos. El
aula virtual seguirá abierta para actividades extra o para cuando usemos los portátiles.
Con
Griego I, la culpa es toda mía. Seducida por los materiales que se comparten en
Ellenizo y harta de usar
textos con derechos reservados, recuperé una idea que ya discutimos algunos una tarde en Xàtiva pero que quedó, como tantas otras cosas, en el cajón de las cosas pendientes (
¿te acuerdas, Mertxu?). Este curso trabajaremos un texto distinto,
Un niño griego en casa, inspirado en el método de W.H.D. Rouse,
A Greek Boy at home.
Con
Griego II, el
aula virtual nos sirve de repositorio para los temas de cultura y los textos de los discursos. He de agradecer la mayor parte del material a los numerosos compañeros que generosamente lo comparten en el correspondiente
apartado de la wiki de Chiron.
Con
Referentes,
naturalmente cambiamos cada año de temas. Este curso tendremos de nuevo compañeros de viaje de tierras ilicitanas. Llegan acompañados de
Javi, lo que es una garantía de que vamos a disfrutar aprendiendo. Para romper el hielo, hemos empezado buscando algunos
referentes mitológicos en la publicidad. El
blog y la
wiki serán nuestros espacios de trabajo colaborativo.
Para terminar de complicarme, estoy con la programación (cambiando siempre cosas, no sé para qué pues nadie la lee) y organizando alguna de las actividades extraescolares: las visitas imprescindibles a la
Domus Baebia y la estancia al
Camp d'aprenetatge de Tarragona,
como otros años. Para esta última actividad quedan plazas para otros centros, así que si alguno se anima, puede dejar un comentario o ponerse en contacto con
nuestra divinidad preferida.
Así estoy, atacada entre materiales y actividades, recordándome que son ellos los que aprenden, que mi tarea consiste en prepararles el camino que tienen que recorrer. Como dice Fito...